Relaciones esporádicas con tu jefa

Como se sabe muchas veces en el trabajo es muy fácil encontrar, por lo menos, a una persona que esté dispuesta a tener contigo, o con alguno de sus compañeros, un encuentro casual. Lo negativo de esta clase de relaciones esporádicas es que esa persona, digamos en este caso esa mujer, conoce al resto de compañeros de tu trabajo, también a tu jefe y, seguramente, también conoce o ha visto más de alguna vez a algún miembro de tu familia, llámese madre, padre, esposa o hijos. Y peor aún cuando esa mujer que te está volviendo loco es tu jefa.

Pasar de la imaginación a la realidad

Para darle rienda suelta a tus fantasías y a toda tu pasión sin ningún tipo de vergüenza lo mejor es que, si te animas a ir en búsqueda de relaciones esporádicas placenteras, lo hagas con personas que no estén cerca de tu grupo social, de amigos o familias. Para ello puedes acceder a alguna sala de chat o bien a un lugar de citas por internet o presencial. Pero resulta que es en el trabajo en el que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo y, si tenemos la suerte de tener una jefa que está buenísima, con la que podemos mantener una charla placentera y, a su vez, ella nos corresponde, pues allí la cosa se pone difícil y podemos enrolarnos en una relación esporádica con la jefa.

Si decides lanzarte a tener una relación esporádica con tu jefa debes tener en cuenta ciertos aspectos para que no pierdas tu empleo.

Tener una relación sentimental con algún compañero del trabajo es común. Tener una relación esporádica con tu propia jefa es menos frecuente, pero muy factible cuando la convivencia es, a veces, superior a las ocho horas diarias.

Pero salir con una jefa es más delicado que salir con una compañera de la oficina, pues puede prestarse a malas interpretaciones y rumores. De ahí que sea necesario ser prudente en la comunicación y tener un plan de acción para evitar que alguna de las partes pierda su empleo.

El comentario más común al que se presta una relación así es “se enrolló con su jefa para trepar y ganar poder”. Por eso ese tipo de relación es más vulnerable, ya que puedes quedar como un cazador de fortuna por liarte con la jefa.

Aunque la mayoría de las veces las relaciones esporádicas con tu jefa van a ser llevadas en secreto porque ambas partes así lo querrán, debe haber un plan para que ese vínculo no se convierta en un conflicto permanente para alguna de las partes.

Antes de decidir dar el paso de tener una relación esporádica con tu jefa debes tomar en consideración que el trabajo ha sido considerado siempre una zona neutral, donde se prohíben los sentimientos y el amor, así que lo sucedido en este campo se verá con recelo.

Se sabe que las jefas siempre son deseables ya que inspiran poder y alcanzar lo inalcanzable… pero si de tu trabajo depende tu vida o te ha costado mucho llegar hasta donde estás en el plano ocupacional, piénsatelo antes de ligarte a la jefa, ya que una relación esporádica con ella puede significar la pérdida de tu empleo.

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